Pregunta.- Mentir para vivir es
una historia de espías en la que los protagonistas son dos mujeres y, en medio,
un hombre. ¿Dónde quedaron los tiempos en los que los espías eran tipos duros?
R.- Los tiempos cambian, pero siempre hubo, hay y habrán mujeres espías,
mujeres fatales como Daniela e Ingrid; tan seductoras y deseables como esos
hombres del pasado, pero con móvil en lugar de papelitos secretos o cámaras
fotográficas miniaturizadas y deportivas en lugar de tacones. Las mujeres
quisieron igualdad, pues ahí la tienen, creen ellas. Y el mundo va igual… de
mal…, pero, además ocupan otros lugares el mundo y alegran la vida. También en
la literatura.
P.- ¿Cómo pensaste en un hombre
ya maduro y que vive tranquilo en una zona elitista de Madrid para meterle en
líos sin fin?
R.- Un hombre maduro ha tenido más experiencias en la vida, más contactos, más
conocimientos. Me fue más fácil identificarme con un sesentón ahora que tengo
más de ochenta tacos que con un veinteañero, pero igual me meto yo más adelante
en el lío de una precuela juvenil con Álvaro Quartín en los años aún de la
Guerra Fría. Los viví y conozco perfectamente la época. No lo descartes.
P.- Nuestro
héroe (o antihéroe) vive de sus libros y artículos con la bendición de un
multimillonario judío con pasaportes español, yanqui e israelí, Abraham
Talavera, opuesto a Putin. ¿Esta dependencia va a marcar su camino en la vida?
R.- El periodista y el multimillonario judío se entienden bien y Talavera
financia el periódico digital, El Futuro, que le acoge o le pide reportajes.
Pero son de mundos distintos, el uno del ámbito financiero supranacional y del
entorno judío internacional, el otro simpatizante, pero más bien europeo y con
la independencia que le da en todo caso su estatus acomodado y hasta de cierto
lujo.
P.- ¿Qué papel tiene Guayana Federal, un país multirracial y multilingüe, en
esta novela?
R.- Es un trasfondo ideal que expresa una aspiración en el desastroso mundo
de América del Sur e, incluso, en otras partes del mundo, al mismo tiempo que
por ello constituye un punto de identificación común entre los personajes más
cercanos a Quartín como Talavera o Cañizares. Los tres tienen una importante
relación con la Guayana Federal, buena consideración de ese país e inmejorables
recuerdos.
P.- El protagonista recibió el
veneno de las mujeres en Guayana. ¿Va a significar que las dos
protagonistas femeninas de la novela, Daniela e Ingrid, con indudables
encantos, van a hacer de él lo que quieran?
R.- Un hombre enamorado, embelesado o empitonado, el lector decidirá cuál es la
situación, es escasamente dueño de sí mismo y ambas le manipulan a su manera,
estén o no en el lado correcto de la Historia. Quartín tiene éxito con las
mujeres, pero en el fondo, dificultades para retenerlas. Un solterón bastante
clásico y … solitario.
P.- Ambas le involucran en el intento de asesinato de una importante figura
del mundo judío. Parece muy actual, pero sabemos que en la literatura lo actual
pasa pronto. ¿Qué razones hay para pensar que esta novela va a seguir siendo
apasionante pasados los años?
R.- Pienso que esta novela
refleja además de su trama, a la vez eterna y novedosa, un estado actual del
mundo con sus discrepancias, que tanto nos preocupan e incluso nos alteran.
Algunas se mantendrán, pero, en todo, caso quien lea en el futuro Mentir para
vivir podrá tener un visión de los años actuales del mismo modo que si vamos
ahora al cine y vemos El tercer hombre o leemos a Le Carré y
comprendemos mejor los espías en la Guerra Fría. Estas intrigas que cuento
ayudarán a muchos lectores a encontrar claves del mundo actual.
P.- Mentir para vivir tiene
mucho de thriller, de novela amatoria con un cierto toque perverso, de realismo
geopolítico. ¿Qué es lo que tiene más peso en la obra?
R.- Yo creo que la trama en sí, en la que nuestro bien hombre sesentón se ve
involucrado poco a poco sin darse bien cuenta de ello, como suele ocurrirnos en
la vida; en la que iniciamos caminos y aventuras que luego nos traen sorpresas
imprevistas, buenas o malas, y hemos de adaptarnos o de reaccionar, ganando o
perdiendo batallas, sonriendo o lamiendo heridas. El entorno cambia más que la
Humanidad.
P.- ¿Nos queda en tu novela la sensación de que Europa, y por tanto España,
están al albur de intereses de potencias más fuertes y de movimientos
internacionales y que bastante tenemos con sobrevivir?
R.- Así es. Europa es una cigarra mientras otros son hormigas, como EEUU o
China. Rusia es una depredadora. Mientras tanto, Europa ha vivido bien amparada
por Washington, a su sombra, y ha descuidado su defensa, por lo tanto su
independencia. Reacciona, pero pocas veces tiene la iniciativa. Da lecciones y
está en el “deber ser” cuando norteamericanos, rusos o chinos están en el
“ser”, -lo cual es tremendamente preocupante para nosotros- en una realidad
internacional en la que no hay un policía mundial y, como en el Oeste, hay que
ir bien armado y con una puntería anticipada y buena. La Unión Europea debiera
reconvertirse en un Estado Federal con su defensa propia. Estoy convencido de
que Quartín, Talavera y Cañizares piensan igual.
P.- ¿Quartín ha llegado al final
de sus aventuras con ésta que le ha agotado física y mentalmente?
R.- Álvaro Quartín es joven de espíritu y físicamente está en forma. En nuestra
época un hombre de sesenta años es joven aún. Tiene ese magnetismo para meterse
sin saberlo en líos y ya ha vivido un par de aventuras después de las relatadas
en esta novela. Tiene curiosidad y, aunque eso le pierde un poco, le da un
vigor juvenil a su vida que, afortunadamente, no es aburrida. Siempre sigue
adelante. Me gusta de él que nunca se rinde.
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sobre el libro en https://www.mareditor.com/narrativa/matar_por_unas_piernas.html
