25 mayo, 2019

Germán Díaz Barrio: Me gusta el lenguaje popular, porque es la síntesis de un pensamiento.



P.- Decía García Márquez que lo importante a la hora de escribir una buena novela es la primera frase, que el resto ya se escribe solo...
R.- En este caso estoy de acuerdo con García Márquez. A mí me ha costado mucho empezar, y empezar con fuerza y decisión para atrapar a los lectores. He tenido muy en cuenta el comienzo.
P.- En algún momento, tu estilo me ha recordado a Cela. Como ya he dicho en otras ocasiones, existe un «gen Germán», una forma de escribir directa y didáctica, que te caracteriza, pero en esta nueva novela has tendido en ocasiones a cierto barroquismo propio del de Padrón.
R.- Es verdad que escribo de una forma directa y didáctica, no puedo olvidar mi profesión de docente, sin embargo en esta ocasión he experimentado con una forma distinta de narrar los hechos. ¡Ya me gustaría acercarme a Cela al que admiro y he leído mucho!
P.- Por otra parte, has introducido también en varias ocasiones la voz del narrador... Al principio, lo haces con digresiones del texto (cuando loas a Sabina, por ejemplo) y al final, a través de notas a pie de página...
R.- La vida entre paréntesis está narrada de forma muy distinta a otras de mis novelas, con paréntesis muy significativos y con las notas a pie de página que ayudan al lector en el recorrido por la novela. La canción de Joaquín Sabina Con un par ha influido en la creación de uno de mis personajes: Porque las mulatas cuando son de bandera, / confunden el corazón con la billetera.
P.- Muchos de tus lectores conocen tu afición por los refranes y los dichos populares, que obviamente aparecen de nuevo en esta novela...
R.- Me gusta mucho el lenguaje popular, porque son la síntesis de un pensamiento. Decía Miguel de Cervantes que un refrán traído a propósito parece bien. Recurro a ello cuando la idea que reflejan engrandece al texto.
P.- En La vida entre paréntesis, hay pequeños apuntes biográficos: el colegio del Abrojo en Laguna de Duero, tu afición por el fútbol,…
R.- Yo no estoy en la novela, no obstante sí hay detalles que los que me conocéis veis que me reflejo en ellos. Yo estudié en el colegio oblato del Abrojo, era muy apasionado del fútbol, de la música… Son aspectos que inconscientemente aparecen en el libro.
P.- En esta época, en la que siempre hay que ser «políticamente correcto», comienzas tu novela con una cita poco «correcta», donde se dice que el hombre engaña más, pero la mujer, mejor. ¿No tienes miedo a recibir palos por esta cita?
R.- Es una cita que pongo en boca de Joaquín Sabina. Espero que todos la sepan entender, no tengo ninguna intención de criticar a las mujeres, que por otra parte a menudo me pongo de su lado.
P.- Tú mismo has definido esta y otras novelas anteriores como novelas gastronómicas. Y en los medios de comunicación han dicho que lo que tú haces es disfrazar un recetario de novela detectivesca... No sé si estás de acuerdo con esta etiqueta.
R.- Utilizo la gastronomía dentro de la historia que estoy narrando, yo creo que es una de las características que me definen como escritor. Mis novelas no son un recetario, las recetas están dentro de la trama. Me gusta mucho cocinar y comer y eso se nota en las novelas.
P.- Sin embargo, también podemos decir que es una magnífica guía de viajes. Ante tus novelas se ambientaban en Valladolid, pero en esta comienzas en Toledo, pasas por Benidorm, Málaga, Río de Janeiro, Valladolid, nuevamente, y Palencia... A la que yo creo que rindes un pequeño homenaje.
R.- Como es una novela de persecución y acoso, el protagonista huye de una ciudad a otra en busca de la paz que tanto desea. Recorre varias ciudades, que al lector le pueden servir para visitarlas. La última parte de la novela se ambienta en Valladolid y especialmente en Palencia, con ello quiero rendir un homenaje a la ciudad y a la provincia, que son más. Palencia es mi origen y Valladolid mi vida. Si nosotros no potenciamos nuestra tierra, ¿quién lo hará?
P.- Explícanos el título de tu novela. ¿Qué significado tiene para ti la vida entre paréntesis? Y si te apetece, nos cuentas además cuáles son tus próximos proyectos, pues no creo yo que vayas a dejar de escribir... ¿O sí?
R.- El título La vida entre paréntesis hace alusión a los paréntesis que padece el protagonista en su vida, que le afectan mucho, y a la forma de narrar la novela. De vez en cuando recurro al paréntesis para narrar y describir de forma sintética las acciones.
Mientras tenga ideas en la cabeza y guiones guardados en el cajón no dejaré de escribir. Ahora estoy enfrascado en una novela ambientada en el Siglo de Oro, que es el que más me gusta, en la vida de la gente, en sus gustos, diversiones, aspiraciones… En la vida en las mancebías, las casas de conversación, el galanteo, el teatro, el amor, la picaresca… Aunque la novela la tengo muy adelantada, me llevará unos cuantos meses hasta que la dé por concluida.
(Entrevista de David Acebes)

Todo sobre La vida entre paréntesis en la web de M.A.R. Editor
http://www.mareditor.com/narrativa/German_Diez_Barrios.html

Pedro Pujante: Concibo "Las suplantaciones" como una investigación. Imagino la trama como una caja china


P.- Tras la publicación de las novelas El absurdo fin de la realidad y Los huéspedes, ¿Qué supone esta nueva novela para ti?
R.- Las suplantaciones es una obra nueva, pero que conservan vínculos con las dos anteriores. No tiene nada que ver argumentalmente aunque he descubierto que hay temas y texturas comunes que las tres novelas contienen: la búsqueda de la identidad por parte de sus protagonistas, un tono irónico y hasta humorístico para tratar algunos asuntos escabrosos como el paso del tiempo o la pérdida de la locura. Y sobre todo, en todas mis novelas hay una exploración acerca de cómo la ficción tiene un gran poder para transformar la realidad.
P.- ¿De qué trata Las suplantaciones?
R.- Es la historia de un tipo normal, quizá un poco raro, llamado George Simurg, que recibe una inesperada carta de unos familiares checos que le piden que viaje a Praga para resolver ciertos asuntos. Pero al llegar allí, descubrirá una ciudad que tiene más de espacio onírico que real, unos personajes muy extraños y una situación que sobrepasa cualquier expectativa. Se ve envuelto en una guerra de sectas y en macabros experimentos.
P.- ¿Macabros como la realidad o como los delirios de tu mente?
R.- Al llegar a Praga los problemas familiares resultan ser de orden sobrenatural, más bien misteriosos, inexplicables. Allí es confundido con el miembro de una secta, una especie de logia subterránea, que practica extraños experimentos, juegos con los que pretende desmontar la realidad. Además se enamorará de una mujer enigmática cuya identidad no está del todo muy clara.
P.- ¿En qué te basas para desarrollar tus novelas?
R.- En Las suplantaciones hay gran influencia de otras obras literarias, también del cine y de sueños o ideas rocambolescas. Cuando alguna situación me parece demasiado realista la elimino. Trato que mis novelas estén sustentadas totalmente en la ficción, en el inverosímil. No me interesa la realidad. De hecho, los personajes carecer de psicología, son marionetas en el teatrillo de lo fantástico. Me influyen César Aira, Bellatin, Vila-Matas…
P.- También está ahí Kafka, porque a él recuerdan esos extraños sucesos y personajes estrambóticos hacen que nos cuestionemos sobre qué es la realidad
R.- Sí, Franz Kafka es un referente ineludible. Esta novela se podría considerar una precuela imaginaria (Kafka me perdone) de La metamorfosis. Aparecen insectos gigantes, transformaciones inexplicables y otros asuntos que el lector deberá descubrir  por sí mismo.
P.- ¿Como en una novela policíaca?
R.- Exactamente. Concibo esta historia como una investigación, más o menos. El narrador se va adentrando en un mundo cada vez más misterioso, y diferentes sorpresas, enigmas y problemas le surgen. Él debe componer el puzle en una aventura desquiciante, absurda. Me imagino la trama como una caja china: cuando el lector abre una,descubre que hay otro misterio nuevo.
P.- Pero entonces, ¿se podría decir que es una historia de misterio?
R.- Hay de todo. Misterio, terror, humor, fantástico, ciencia ficción, incluso. También hay episodios de amor, pero como los personajes siempre viven al borde de la realidad suelen ser amores muy alocados. No creo que los géneros sirvan para nada. Y menos en esta novela en la que he jugado a obviar todas las categorías. Lo único importante es que la obra sea divertida, que se conciba como un juego.
P.- En otras de tus novelas también mencionabas la idea de juego como metáfora literaria o como sistema de trabajo. ¿A qué te refieres?
R.- Pues que básicamente la literatura debe ser un divertimento, un juego. Trato de que el lector entre en “mi” juego, que acepte las reglas que le impongo por muy absurdas que parezcan para que así pueda disfrutar de la aventura. Además, entiendo la literatura como juego en un sentido amplio, como una indagación, un laboratorio a través del que explorar los límites: de la identidad, de la realidad, de la ficción, del humor, los estados oníricos.
P.- Es como si en tus relatos y novelas el sueño fuese muy importante, ¿podrías explicar esto?
R.- Creo que los procesos oníricos son tan importantes como la realidad. El sueño es un espacio muy rico que nos sirve para vivir vidas diferentes. Además, la literatura se puede entender como un sueño construido artificialmente. Me interesan las relaciones entre sueño y literatura, que se ha dado desde el Romanticismo, pasando por el Surrealismo hasta llegar al Realismo Mágico o a autores como Cărtărescu. Se podría considerar que Las suplantaciones es más un sueño que una exposición de la realidad. Todo lo que les sucede a los personajes cabe más dentro de una pesadilla o de una alucinación que en un mundo realista. ¿Para qué sirve la realidad?, se preguntan muchas veces los personajes de esta novela. Y la respuesta, creo yo, sería: para que lo fantástico y lo imposible tengan más sentido. El único fin de la novela es construir nuevos mundos y hacer que los lectores se queden a vivir en ellos durante un tiempo, quizá para siempre.

Las suplantaciones en la web de M.A.R. Editor

21 mayo, 2019

Álbum fotográfico de la presentación de "Baraka"

Reunión de escritores en la Librería Burma con motivo de la presentación de “Baraka”, de Javier Hernández Velázquez, publicada por M.A.R. Editor.



De izquierda a derecha: Carlos Augusto Casas, Enrique Pérez Balsa, Paco Gómez Escribano, Javier Hernández Velázquez, Miguel Ángel de Rus, Pedro Avilés, Justo Sotelo, Rafael Guerrero y Rebeca Tabales. Fotos de Vera Kukharava.



El autor, Javier Hernández Velázquez y el presentador, Justo Sotelo, en un momento del acto.



El autor, Javier Hernández Velázquez explica las razones que le han llevado a escribir sobre lso desastrosos resultados de la guerra de España en el norte de África.

04 mayo, 2019

“Una voz en la noche”, de Salvador Robles Miras


Colección NARRATIVA nº 81
ISBN: 978-84-17433-15-4 • 276 páginas •
PVP: 16,95 €


La protagonista de esta novela es la subinspectora Cecilia Fresnedo. Ha trabajado durante mucho tiempo contra el crimen. Ahora se le presenta un caso sorprendente: una mujer mayor ha sido asesinada y todo apunta a que el criminal es su marido, que se ha suicidado después de matarla. Parece tan obvio que es un caso de violencia de género que el instinto de la investigadora le avisa de que puede ser un montaje

En realidad, alguien muy cercano ha matado al matrimonio de ancianos para robarles las riquezas que guardaban en su casa. Pero ¿cómo sabía lo que tenían? El criminal puede ser Narciso, un tipo arrogante, consciente de su atractivo, un hombre de buena posición. Es subdirector de un banco y sólo le mueve la codicia. Sus grandes vicios son las mujeres y la cocaína, y para mantenerlos necesita mucho dinero, más incluso del que gana. Es la única persona que sabe que los asesinados –sus padrinos– acababan de sacar del banco, ese mismo día, el dinero y las joyas que guardaban. Parece una tentación irresistible para él.
Quien ha dado el golpe y ha asesinado a los ancianos creía tenerlo todo atado, pero el plan no sale como lo tenía pensado. El criminal, que actúa de forma precipitada y bajo los efectos de la droga, comete errores
Sin embargo, no hay pruebas que incriminen a Narciso. ¿Cómo conseguirá descubrir esos fallos y resolver el caso Cecilia Fresnedo? La subinspectora –cuyas andanzas comenzaron en Aurora en la oscuridad– usará su peculiar método deductivo y nos guiará por una sociedad podrida en la que veremos lo peor del alma humana: asesinatos, infidelidades, culpa, ambición, adicciones, vergüenza y muchas mentiras.

SALVADOR ROBLES MIRAS
 (Águilas, Murcia, 1956) Es periodista y pedagogo. Vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado treinta libros (relato, ensayo y novela). Sus últimos títulos le convierten en uno de los autores más destacados de la novela negra actual: La exclusiva del asesino (finalista del Premio Euskadi al Mejor Libro del Año de Literatura), Troya en las urnas (ganadora del V Premio Wilkie Collins de Novela Negra), El delantero centro se niega a jugar y Aurora en la oscuridad, todas ellas en M.A.R. Editor, junto a su libro de relatos y microrrelatos A la sombra de un tilo y su nueva propuesta de narrativa breve La vida de las palabras. 
También ha publicado la segunda edición revisada y ampliada de Contra el cielo, un alegato contra la barbarie terrorista o la novela La luz del silencio. Colaborador semanal durante cinco años de Hágase la luz (EITB). Colabora habitualmente con Tele 7 (Vizcaya). 

Una voz en la noche es el séptimo libro que publica en M.A.R. Editor.

“Asesinato en el Parque Sinaloa”: en México está la puerta del infierno


Ernest Hemingway dijo: “Escribe la historia, quita todas las frases buenas y mira a ver si todavía funciona”. Asesinato en el Parque Sinaloa, la nueva novela de Élmer Mendoza editada por Random House, está plagada de frases maravillosas, de esas que cuando te las encuentras necesitas parar de leer unos segundos para asimilar el golpe, para que tus neuronas disfruten del placer de hacerlas suyas. Y sí, la historia funciona también sin ellas.
            El Enemigo sigue agazapado en el interior de Edgar “el Zurdo” Mendieta. Ese viejo enemigo que se aferra a sus tripas y no le deja pensar. Ese enemigo llamado alcohol. Mendieta ha decidido retirarse de las fuerzas policiales. Cansado de luchar en una guerra perdida contra la violencia y la corrupción prefiere dejarse arrastrar a donde quiera el whisky llevarle. Pero una llamada de su viejo amigo y mentor, Abel Sánchez, le saca del lento proceso de autodestrucción en que se ha convertido su vida. Abel le pide un favor, que encuentre al asesino de su hijo, el abogado Pedro Sánchez Morán, que fue encontrado muerto en el Parque Sinaloa. De forma bastante extraña, la policía de Los Mochis cerró el caso sin investigación alguna, dando por sentado que Pedro fue asesinado por su novia, la también abogada Larissa Carlón, antes de que presuntamente se suicidara. Dos muertos. Dos casos cerrados precipitadamente. “El Zurdo” Mendieta sabe por experiencia que cuando algo huele mal, seguramente es porque está podrido.
            Y la normalización de esa podredumbre moral que caracteriza la sociedad mexicana es el tema central de Asesinato en el Parque Sinaloa. Nadie la ha reflejado mejor que Élmer Mendoza. Es el primer escritor que ha conseguido trasladar a sus obras el efecto devastador que la cultura del narcotráfico ha provocado en el país. Incluso con la utilización de un lenguaje propio, característico de la frontera. Una mezcla del castellano de México, de inglés y de la jerga local que dotan a la novela de una verosimilitud incomparable. Mendoza nos enseña como viven los narcos, de borrachera en borrachera. Impunes. Siempre rodeados de armas, bebida y prostitutas. Cómo los ciudadanos se han acostumbrado a convivir con los tiroteos, con los muertos tirados en la calle a diario. Donde si se quiere sobrevivir hay acostumbrarse a mirar para otro lado. Aunque uno lleve una placa de policía prendida en el pecho. “El Zurdo” Mendieta se ha convertido, por derecho propio, en un personaje clásico dentro del género negro actual. Disfruten de esta monumental novela, no vaya a ser que Pedro, el negro, se enfade con ustedes y se los lleve dentro de su saco profundo y oscuro.

Artículo de Carlos Augusto Casas, publicado en el Blog La Oveja Negra de Público. https://blogs.publico.es/la-oveja-negra/2019/01/06/asesinato-en-el-parque-sinaloa-en-mexico-esta-la-puerta-del-infierno/