08 febrero, 2020

"El recitador de poemas", de Ángela Martín del Burgo


M.A.R. Editor
Colección NARRATIVA nº 88
ISBN: 978-84-17433-23-9
260 páginas
PVP: 18,00 €

El poeta Alberto Aceña, dandi y seductor, autor de la antología de Baudelaire El vino de los asesinos, es asesinado en su vivienda de la madrileña Plaza Santa Catalina de los Donados, poco tiempo después de que una mujer fuese encontrada violentamente muerta en su domicilio de Fuenlabrada.
            Los capítulos en primera persona, alternando con los de tercera, van de la mano del novelista Marcelo Leal, escritor de novelas negras y contrafigura de los poetas que circulan por la obra; poetas, que son también diseñadores de perfumes o chefs de cocina; y así, novelistas, profesores, estudiantes y el joven de la generación ni-ni, completan el retrato de la España de la segunda década del siglo XXI, en el que ficción y realidad se entretejen. El suicidio de Cesare Pavese es evocado en el preludio de la novela y la sombra del proyecto de Casinos Eurovegas en la provincia de Madrid recorre la trama; de igual modo que el desempleo, los jóvenes de la generación ni-ni o el nuevo diseño, las tertulias y recitales de poetas en Madrid. El recitador de poemas es la segunda entrega del comisario Jaime Morales, inspector del distrito Centro de Madrid, ya protagonista de Asesinato en la Gran Vía. Colaborará con el comisario de Fuenlabrada, Ildefonso Guzmán, en la resolución de los crímenes. El diálogo entre los dos inspectores será también un diálogo o conflicto generacional.
            Si Asesinato en la Gran Vía está ambientada en Madrid y en 2008, año en el que comienza la caída de la Bolsa, en El recitador de poemas, ambientada en 2013, se cierra el ciclo histórico con una significación clara, la subida de la Bolsa y el aumento de riqueza de las clases más adineradas, en detrimento de las clases medias y de los jóvenes, abocados al desempleo, y cuyo representante en la novela será Raúl. Novela negra con trazas de esperpento, ironía y humor, a medio camino entre lo grotesco y lo cándido, para hacer una denuncia de una sociedad, de una España que no ha dejado de ser negra.”
     Las primeras presentaciones del libro se llevarán a cabo en los festivales de Novela negra Castellón Negre y Tenerife Noir.


Ángela Martín del Burgo
Ángela Martín del Burgo. (Morón de la Frontera, Sevilla).
Novelista, autora teatral, poeta, doctora en Filología. Ha publicado las novelas El mundo entero pasa por Marsella, Asesinato en la Gran Vía, Ningún camino de flores conduce a la gloria y Cenizas sobre un mar de agosto, así como el libro de relatos La muerte de Mário de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta. El recitador de poemas es su primera novela en M.A.R. Editor. Ha publicado los poemarios: Dónde la muerte en Ámsterdam, Enigma y misterio de Italia y otros poemas, Poemas de viaje, Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda, 1996), La mirada asombrada y Un sueño breve. Ha participado en diversas antologías. Traducida al italiano en la antología bilingüe Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema “Bologna. Piazza 


Todo sobre el libro en M.A.R.Editor  
http://www.mareditor.com/narrativa/el_recitador_de_poemas.html

Ángela Martín del Burgo habla de El recitador de poemas, en el programa Sexto Continente de RNE, desde el minuto 18’57’’

28 enero, 2020

Javier Corpas Mauleón ganador del VII Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica, convocado por M.A.R. Editor, por “Rumbos de sangre”

Finalistas, el argentino Osvaldo Gallone por “La isla de la espera” y Teresa Palomino por “Los sueños rotos camino del exilio”

El escritor navarro, de Estella, Javier Corpas Mauleón ha resultado ganador, por la novela Rumbos de sangre, del VII Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica, convocado por M.A.R. Editor. Los finalistas han sido el argentino Osvaldo Gallone por La isla de la espera y Teresa Palomino por Los sueños rotos camino del exilio.
            Las novela ganadora ha sido seleccionada entre 119 obras procedentes de 15 países.

La obra ganadora: Rumbos de sangre
Novela histórica y policial.
En 1502 zarpa del puerto de Santo Domingo una flota española compuesta por 30 barcos. Al frente de ella, Francisco de Bobadilla, comendador de la Orden de Calatrava. Bobadilla es el encargado de custodiar una considerable carga de oro, procedente de las minas de La Española. 
            Estamos en la época actual. La agencia de detectives de Óscar Serrano, “Plinio” recibe el encargo de averiguar el origen de un importante personaje pretérito. Poco a poco irán descubriendo que no es eso realmente lo que quiere encontrar quien les encomendó el encargo; realmente busca un manuscrito de 1505. Pero hay más gente tras él, en realidad dos documentos, que pueden desentrañar misterios de la Historia, pero que además ocultan el tesoro un descubridor y las inmensas riquezas hundidas con la flota de Bobadilla. Esos pergaminos desencadenarán una guerra entre una secta y un grupo mafioso, involucrando a altas instancias.
            Entre escenas de la Edad Media y el Renacimiento, e incluso de la guerra civil española, trascurre esta investigación por el pasado y sus consecuencias para un presente negro y sangriento. Mallorca, Venecia, Roma y Calabria serán su campo de batalla.

El autor. Javier Corpas Mauleón
(Estella, Navarra, 1961)
Ha publicado los libros Guerreros, historias de mil años; Por montes y valles, La quinta carta, Los espartanos australes, Quince secretos, Rimando al viento, Desayuno para el muerto y A pluma desenvainada; además sus textos aparecen en distintas antologías.
            Experto en historia militar y articulista en diversos medios regionales y nacionales, está también diplomado en Criminología y Criminalística. Es autor de más de un centenar de ensayos históricos.

M.A.R. Editor ha recibido 119 obras procedentes de 15 países para participar en el VII Premio Alexandre Dumas de novela Histórica. Los países de origen de las novelas son:
82 Novelas procedentes de España
8 de México y Argentina
6 de Colombia
3 de Uruguay
2 de Chile, Francia
1 de Puerto Rico, Estados Unidos, Perú, Cuba, Guatemala, Venezuela, El Salvador, Inglaterra
La obra ganadora será publicada en la Colección de Narrativa de M.A.R. Editor

Palmarés del premio

• VI Edición, ganador: Baraka, de Javier Hernández Velázquez

• VI Edición, accésit: 1314, la venganza del templario, de Francisco Javier Illán Vivas

• V Edición, ganador: ¡Los reyes nos han vendido!, de Germán Díez Barrio

• V Edición, accésit: El Visigodo, de Luis Barberá

• IV Edición, ganador: La leyenda del enmascarado, de Montserrat Suáñez

• III Edición, ganador: El sueño de la razón produce monstruos, de Aurelia Romero

• II Edición, ganador: Más allá de las ruinas, de Teresa Galeote

• II Edición, finalista: El cocinero del rey, de Germán Díez Barrio

• I Edición, ganador: París, 1945, de José Enrique Canabal

Toda la información en http://www.mareditor.com/premios/premio_alexandredumas_7.html

24 enero, 2020

"La muerte sabía a chocolate" del francés Pascal Buniet, obra ganadora del IX Premio Wilkie Collins de Novela Negra


Finalistas: "El método egipcio", del canario del asturiano Juan Manuel García Llaneza y “Un camerino en el María Guerrero” de la madrileña Ángela Martín del Burgo

La muerte sabía a chocolate  del autor francés afincado en Tenerife Pascal Buniet se ha impuesto en el IX Premio Wilkie Collins de Novela Negra entre 174 obras recibidas desde 19 países.
            Han sido finalistas del premio las novelas:
            El método egipcio del asturiano Juan Manuel García Llaneza.
            Un camerino en el María Guerrero de la madrileña Ángela Martín del Burgo
            Pascal Buniet recibirá el Premio Wilkie Collins en marzo, en el transcurso del festival de Novela Negra Tenerife Noir, de manos del escritor Javier Hernández Velázquez.


La novela ganadora: La muerte sabía a chocolate
Hundido por el fallecimiento de su esposa, el joven detective belga Bernard Decrequi decide cambiar de aires. Acepta la oferta del empresario Alfred Van Der Mersch, que pone a su disposición un alojamiento en un pueblo turístico del sur de la isla de Tenerife, donde suele pasar habitualmente el invierno. Al llegar a Tenerife Bernard se encuentra con una lujosa villa situada en un  pueblo al borde del mar, lugar predilecto de los jubilados belgas. Descubre una comunidad de compatriotas que gira alrededor del restaurante Estrella de mar, propiedad de un personaje atípico pero popular conocido como Pepe el Belga.
Unos días después de su llegada Bernard se entera que Alfred Van Der Mersch, propietario de la fábrica de chocolate Otelo, ha sido asesinado en su casa el día en que él viajaba hacia la isla. Mientras en Bélgica el inexperto  inspector Tony Bellanger investiga quién es en realidad el fallecido, Bernard en Tenerife se incorpora al mundo de los alegres jubilados y descubre que todo no es como parece.

El autor: Pascal Buniet

(Saint-Pol-sur-Mer, Francia, 1952)
Licenciado en filología inglesa por la Universidad de Lille, Francia. Vivió dos años en Irlanda, trabajó un año en el departamento de francés de la Universidad de Galway. En 1979 se traslada a Tenerife donde reside desde entonces. Es autor de las novelas Lágrimas en el mar, publicada en Francia con el titulo de Des larmes d'espoir, La verdadera historia de Gloria T y Sombras en la meta, publicada en Francia como L'ombre du coureur. Es un destacado ejemplo de Novela Enigma.


Obras recibidas
M.A.R. Editor ha recibido 174 obras procedentes de 19 países para participar en el IX Premio Wilkie Collins de Novela Negra. Obras presentadas por países:
99 de España
22 de Argentina
16 de México
7 de Cuba
6 de Colombia
5 de Chile
4 de Venezuela
3 de Uruguay
2 de Italia, Francia
1 de Bélgica, Costa Rica, Rusia, Holanda, Bielorrusia, Israel, Nigeria y Canadá

La obra ganadora será publicada en la colección de Narrativa de M.A.R. Editor


08 diciembre, 2019

Toni Hill "Tigres de cristal"

A finales de los setenta, Víctor Yagüe y Juanpe Zamora eran algo más que simples compañeros de clase. Su amistad, llena de confidencias y juegos, de alegrías y miedos, trascendió las paredes del aula y se extendió por las conflictivas calles de la Ciudad Satélite. Hasta el 15 de diciembre de 1978. Hasta el día en que un suceso trágico sacudió la conciencia del vecindario. Hasta el momento en que los chicos se vieron obligados a escoger entre la lealtad y la salvación. Treinta y siete años más tarde, ambos vuelven a encontrarse en ese mismo escenario, pero ignoran que alguien, en la sombra, está escribiendo la historia del crimen que tuvo lugar tantos años atrás. Se trata de un relato revelador que, tal vez, ninguno de ellos debería leer.
 
Toni Hill (Barcelona, 1966) es licenciado en psicología. Lleva más de diez años dedicado a la traducción literaria y a la colaboración editorial en distintos ámbitos. Entre los autores que ha traducido se encuentran Charlotte Brönte, David Sedaris, Jonathan Safran Foer, Glenway Wescott, Rosie Alison, Peter May, Rabih Alameddine y A. L. Kennedy. Su trilogía del inspector Héctor Salgado se ha publicado en más de veinte países y ha sido un éxito de ventas y crítica. La forman El verano de los juguetes muertos (2011), Los buenos suicidas (2012) y Los amantes de Hiroshima (2014). En 2016 publicó en Grijalbo Los ángeles de hielo, una ambiciosa intriga psicológica de tintes góticos.

Asesinos de series, de Roberto Sánchez

Asesinos de series es el título del blog de tres jóvenes (Andrés, Marta y Rubén) que viven juntos en Madrid. Adictos a las series, sueñan con crear su gran éxito internacional: una serie de referencia como Lost. Andrés se gana la vida escribiendo textos para agencias de publicidad y prospectos de farmacia. Marta es maquilladora en culebrones. Rubén es taxista y, en sus largas esperas en el aeropuerto o en distintas estaciones, devora todas las series posibles. Un día reciben la llamada de una productora de televisión para entrevistarles. En realidad, les recibe un subinspector de policía, Héctor Salaberri. El motivo es que están cometiéndose unos asesinatos con un punto en común: están inspirados en series de televisión. La policía quiere que les ayuden a encontrar nuevas pistas que puedan aparecer en otros casos y, al mismo tiempo, ir dibujando el perfil del asesino.

Roberto Sánchez
Nacido en Barcelona en 1966, Roberto Sánchez Ruiz es un periodista radiofónico vinculado a la Cadena SER desde 1988. Trabajó en Radio Cadena Española, de Radio Nacional de España, y en la COPE (Sabadell). En 1993 fue nombrado delegado de Radio Valencia 2. De 1994 a 2012, creó y dirigió Si amanece nos vamos, el primer programa de transición entre la noche y la mañana, que le valió un premio Ondas, un Micrófono de Plata y una Antena de Oro. Desde septiembre de 2012 colabora en La Ventana de Carles Francino. A lo largo de su carrera ha trabajado con profesionales como Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera, Andrés Caparrós, Julio César Iglesias, Gemma Nierga o Xavier Sardà. En televisión ha presentado los programas Supercampeones (Telemadrid), 6,25 (TVE, dedicado al mundo del baloncesto) y En el candelabro (Telecinco, debate de actualidad).

Cathi Unsworth

“La perversa bruja del Este”, “un jodido bicho raro”... Así se referían la prensa sensacionalista y sus vecinos a la joven Corrine Woodrow... Tenía solo quince años cuando fue condenada por el asesinato de uno de sus compañeros de clase, en 1984, en la ciudad costera de Ernemouth. Pero, veinte años después, nuevas pruebas de ADN parecen indicar que Corrine no actuó sola y, cuando un frío detective, Sean Ward, es contratado para investigar lo ocurrido, descubre los oscuros secretos de una comunidad que nunca ha querido mirar más allá de sus propios intereses. Una novela negra empapada de música, cuyas cuatro partes y los diez capítulos que forman cada parte llevan el nombre de un álbum o un sencillo de los grandes grupos de punk-rock de los años ochenta.

Cathi Unsworth es una escritora, editora y periodista que vive y trabaja en Londres. Ha trabajado como escritora y editora para numerosas revistas de música, cine y arte como Sounds, The Guardian, Financial Times, Dazed & Confused, Fortean Times, Bizarre, Melody Maker, Mojo, Uncut, Volume y Deadline. Publicó su primera novela, The Not Knowing, en 2005 y al año siguiente editó el compendio de relatos London Noir: Capital Crime Fiction. En 2007 publicó The Singer, una novela punk noir. Bad Penny Blues, inspirada en unos asesinatos sin resolver; Weirdo, una historia de adolescentes desarraigados; y Without the Moon (2015), basada en dos crímenes reales, son otras de sus creaciones literarias. En 2017 publicó su última novela hasta la fecha, That Old Black Magic (2017).

Premio Pepe Carvalho

El género negro criminal vivió una segunda vida gracias al escritor barcelonés Manuel Vázquez Montalbán y al personaje literario que lo dio a conocer en todo el mundo, el detective Pepe Carvalho. En la escena de la novela negra europea apareció, gracias a él, una nueva capital, Barcelona, condenada a convertirse en escenario de las tramas más oscuras y apasionantes.

En recuerdo del maestro y de su detective, cada año un autor o autora nacional o internacional recibe el Premio Pepe Carvalho. James Ellroy (2018), Dennis Lehane (2017), Donna Leon (2016), Alicia Giménez Bartlett (2015), Andrea Camilleri (2014), Maj Sjöwall (2013), Petros Márkaris (2012), Andreu Martín (2011), Ian Rankin (2010), Michael Connelly (2009), P. D. James (2008), Henning Mankell (2007) y Francisco González Ledesma (2006) han recibido en años anteriores el Premio Pepe Carvalho.

El jurado, formado por Antonio Iturbe, Daniel Vázquez Sallés, Sergio Vila-Sanjuán, Xon Pagès, Marta Sanz y Carlos Zanón, ha otorgado el premio de este año a la escritora, guionista y dramaturga argentina Claudia Piñeiro, una autora que está entre las más traducidas de su país y que, con un talento innato para explicar historias con la dosis adecuada de suspense, es un auténtico referente ético y literario, tanto en su país como fuera de las fronteras de Argentina.

Piñeiro es especialmente conocida por haber firmado novelas tan poderosas como Tuya, un thriller tragicómico, o Betibú, donde disecciona la realidad y los comportamientos sociales utilizando las herramientas que le ofrece la novela negra. Ambas novelas fueron llevadas a la gran pantalla, pero hay todavía muchas creaciones literarias más de la autora, entre ellas Las viudas de los jueves, Una suerte pequeña o, de este pasado 2018, la compilación de relatos Quién no.

Con la concesión del premio, el jurado reconoce la capacidad de Piñeiro para dibujar con palabras unos “argumentos y personajes que generan preguntas sin respuestas fáciles o cómodas” y para construir unas tramas y personajes a partir de los que toca “temas importantes para su comunidad”, empleando tanto la acción como la denuncia y el sentido del humor, y siempre produciendo la impresión de una “falsa facilidad que oculta esfuerzo, ambición y coraje”.

La cara norte del corazón, de Dolores Redondo

"Cuando Amaia Salazar tenía doce años estuvo perdida en el bosque durante dieciséis horas. Era de madrugada cuando la encontraron a treinta kilómetros al norte del lugar donde se había despistado de la senda. Desvanecida bajo la intensa lluvia, la ropa ennegrecida y chamuscada como la de una bruja medieval rescatada de una hoguera, y, en contraste, la piel blanca, limpia y helada como si acabase de surgir del hielo.”

En agosto de 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del Baztán, una joven Amaia Salazar de veinticinco años, subinspectora de la Policía Foral, participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia del FBI, en Estados Unidos, que imparte Aloisius Dupree, el jefe de la unidad de investigación. Una de las pruebas consiste en estudiar un caso real de un asesino en serie a quien llaman «el compositor», que siempre actúa durante grandes desastres naturales atacando a familias enteras y siguiendo una puesta en escena casi litúrgica. Amaia se convertirá inesperadamente en parte del equipo de la investigación que les llevará hasta Nueva Orleans, en vísperas del peor huracán de su historia, para intentar adelantarse al asesino...
Pero una llamada de su tía Engrasi desde Elizondo despertará en Amaia fantasmas de su infancia, enfrentándola de nuevo al miedo y a los recuerdos que la dotan de un extraordinario conocimiento de la cara norte del corazón.

Una novela trepidante que emociona y quita el aliento.

El 'boom' de la novela negra española


Todos los integrantes del boom de la nueva novela negra española –son tantos los autores, tan variadas sus propuestas y tan dispersas sus localizaciones que no cabe llamarlo de otra manera– coinciden en señalar a Vázquez Montalbán como su precedente indiscutible. Del mismo modo que citan a continuación a otros barceloneses ilustres como Francisco González Ledesma, creador del comisario Méndez, y Andreu Martín, que además de maestro del género es reconocido historietista y guionista de cómic y de cine.
Acercándose más en el tiempo, la nueva generación de escritores noir reconoce la poderosa influencia de Lorenzo Silva, artífice de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, a los que conocimos como sargento y agente a secas y en la reciente La marca del meridiano han ascendido ya a brigada y sargento, respectivamente. Además de haber ideado a esta pareja cuya química poco tiene que ver con la atracción física, Silva hace en sus libros "más que una radiografía, casi una resonancia magnética del momento en el que vivimos", sostiene Bruno Nievas, que por algo es médico y ejerce como pediatra en Almería.
Nievas, uno de los paladines nacionales de la autoedición, se explaya sobre el maestro Silva: "Es curioso cómo sus obras terminan siendo proféticas al hablar de corrupción política, de estafas bancarias o de enormes desigualdades sociales aunque hayan sido escritas hace años". Poco más se puede añadir a las palabras del autor de Realidad aumentada, manuscrito que rondó por varias editoriales antes de que Nievas se decidiera a colgarlo en Internet. Después de conseguir 42.000 descargas, Ediciones B, quizá el sello que más atento ha estado hasta la fecha al fenómeno de la autoedición en España, lo publicó en papel y en formato digital; llegó a ser número dos de ventas en Amazon y número uno durante cinco semanas en la AppStore, donde permaneció cinco meses en el Top 10.  
Igualmente en ambos soportes, Ediciones B ha publicado Holocausto Manhattan, la segunda novela de Bruno Nievas, a quien el hecho de atender su consulta, sufrir los tijeretazos de todo tipo infligidos a la Sanidad y hallarse enfrascado en la escritura de su tercer libro no le impiden responder con la mayor amabilidad a todo periodista que le importune con sus preguntas.

De la comisaría al género negro

Casi en la otra punta del país, en Huesca, la editorial del Grupo Zeta tiene a otro de sus autores rescatados de la autoedición en Internet, Esteban Navarro, de quien ha publicado recientemente La noche de los peones. Diez años se pasó este funcionario de la comisaría de Policía Nacional de la ciudad aragonesa ofreciendo sus escritos a editoriales grandes y pequeñas y cosechando negativas o silencios administrativos, hasta que recurrió a Amazon para dar a conocer obras suyas como Los fresones rojos o El buen padre.
Navarro no puede sino hablar bondades de Kindle Direct Publishing –la herramienta de autoedición de Amazon– y de la llamada generación Kindle, porque "han democratizado la literatura" al constituir a los lectores en jueces de lo que merece la pena o no ser editado. El policía nacional Moisés Guzmán, trasunto del propio Esteban Navarro y protagonista de una trilogía negra, es una especie de "Frankenstein policiaco" que ha compuesto tomando ejemplos de una realidad que conoce bien y sazonando el conjunto con "algo de imaginación". En La noche de los peones ha cambiado a Guzmán por una pareja de investigadores de edades muy alejadas –más que las de los Bevilacqua y Chamorro de Silva– para contar al lector todo lo que ha cambiado en la Policía en los últimos 40 años.
El caso de un funcionario de las fuerzas de seguridad que escribe novela negra no es tan extraño como pueda parecer. P. D. James y Patricia Cornwell, célebres autoras de libros detectivescos, desempeñaron labores relacionadas con el trabajo policial. Danielle Thiéry, que hace pocas semanas presentaba en Madrid su vigésima novela (Clavos en el corazón), compatibilizó durante 13 años la literatura con el servicio activo en la Policía francesa, donde fue la primera mujer que llegó al puesto de comisaria de división, uno de los más altos del cuerpo.
También el barcelonés Víctor del Árbol ejercía como mosso d’Esquadra mientras escribía obras como El abismo de los sueños y El peso de los muertos; en 2012, tras el éxito cosechado por La tristeza del samurái (particularmente en Francia), se decidió a trocar la placa por el ordenador y dedicarse a escribir, después de lo cual ha publicado, el año pasado, Respirar por la herida.
En la Ciudad Condal y sus alrededores encontramos a otros cuatro narradores de la nueva cosecha negra. A Cristina Fallarás, periodista y escritora, la novela Las niñas perdidas le valió el Premio Hammett que otorga la Semana Negra de Gijón; la traductora Teresa Solana, maestra en el empleo de la sátira, consiguió que su repercusión traspasara las lindes de Cataluña cuando Negras tormentas fue incluido en el catálogo de la prestigiosa Serie Negra de la editorial RBA.
Carolina Solé, que ultima en estos momentos su próxima novela después de haber despuntado con Ojos de hielo, ambientada en un valle pirenaico aislado, tiene debilidad por Petra Delicado y Garzón, los personajes de la consagrada Alicia Giménez Bartlett. Entre los nuevos narradores cree que dejarán huella Víctor del Árbol y el canario Alexis Ravelo, que tiene encandilados a los lectores con propuestas como la premiada La última tumba.
Solé opina que "las circunstancias pueden acercar a cualquiera al lado oscuro", lo cual explica la gran aceptación del noir en España y en todo el mundo. "Eso es algo nada pasajero", sostiene, del mismo modo que no pasará la moda de los escritores que proporcionan a esa ingente cantidad de amantes del género las ficciones que demandan. Para Bruno Nievas, este boom es "una de las pocas cosas buenas que nos han sucedido recientemente. La literatura negra florece aquí, porque España es gris, casi negra. Somos un país que aspira siempre a todo pero que, en demasiadas ocasiones, se queda en el camino. No conozco nada más negro que eso, de modo que el género gusta tanto porque simplemente refleja lo que somos".
Si se molestaran en formularla, la opinión de los personajes de Yo fui Johnny Thunders no diferiría mucho de este análisis. Maltrechas, perdidas para cualquier causa, así son las criaturas de la revelación del momento, el barcelonés Carlos Zanón, que antes de su última muestra de "literatura negra rara y contrahecha" había publicado Tarde, mal y nunca (titulada en Estados Unidos The Barcelona Brothers) y Nunca llames a casa, sobre la que Daniel Calparsoro está rodando una película.

Cine negro basado en novelas

Los que llevamos el cine en las venas, leemos. Conozco a pocos cinéfilos que no lean, y aún menos si son amantes del cine negro, una afición que casi siempre tiene detrás un apetito insaciable por leer una buena novela negra.
Era inevitable que el mundo del cine se sintiera atraído por esas novelas policiacas, casi siempre protagonizadas por verdaderos antihéroes, que a pesar de su evidente decadencia, no cejan en su empeño por atrapar al criminal, siempre buscando la verdad en medio de un submundo sórdido, violento y oscuro. Imposible resistirse a llevar esas historias a la gran pantalla.

¿Qué es el cine negro?

La verdad es que este género ha evolucionado tanto con el paso del tiempo, que es muy complicado hacer una definición exacta. Sin duda no existe un género narrativo audiovisual que se nutra con tanta intensidad de la realidad social y, últimamente, de la llamada cultura pop. Por ese mismo motivo, en cada país, en cada región incluso, el cine negro muta continuamente, ofreciendo historias cada vez más pegadas a la realidad, para servir, como fin ultimo, de denuncia de todo tipo de injusticias.
Este género además, tiene la particularidad de compartir con la literatura una discusión eterna por parte de expertos y seguidores, acerca de su denominación o categorización: thriller, misterio, suspense, intriga, policiaco, detectivesco, procedural…, la lista es infinita. Pero yo siempre he optado por no elegir, una buena película de cine negro puede (y si me apuras, debe) incluir más de uno de estos géneros.
Sus historias son siempre violentas, aunque esta violencia no sea siempre física, y giran en torno a hechos criminales, a la corrupción, o los abusos de poder más o menos evidentes, y son historias que no siempre acaban bien, por mucho que nuestro protagonista lo intente. Un poco como la vida.
Pero lo que sin duda define este género, tiene más que ver con el alma de los personajes y con los colores de su fotografía, reflejo instantáneo de ese alma torturada y oscura, que trata sin éxito de encontrar la luz. Héroes o no, nunca sabemos a las claras de qué van, y que en ocasiones, incluso, los confundimos con el malo.
Y que no nos falte una buena femme fatale…, siempre presente en una buena novela negra, y figura clave que el cine ha elevado ya a la categoría de diosa. Resulta imprescindible dentro del género. Aunque, afortunadamente, esa figura ha evolucionado con los tiempos, y en ocasiones encontremos en alguna película reciente que nuestra femme fatale es todo un  hombre…. Qué maravilla poder romper el género y los géneros gracias al cine.

Cine negro clásico americano

El periodo clásico del cine negro en Estados Unidos abarca la década de los 40 y los 50 fundamentalmente, y como no podía ser de otra manera, muchos de sus grandes éxitos estuvieron basados en clásicos de la novela negra americana de la época.
Pero la cosa no se quedó ahí, numerosos novelistas del género policiaco se pasaron al otro bando, ejerciendo además como guionistas cinematográficos de esos mismos éxitos. Gente como Hammett, Chandler, William Riley Burnett, Jim Thompson, Steve Fisher…, fueron los responsables de escribir algunas de las películas que no os podéis perder si queréis entender de qué va esto.

Basada en la novela homónima de Dashiel Hammett, esta obra del maestro John Huston es considerada por muchos la primera película con un estilo realmente noir. Pero es que además trajo a nuestra vidas al actor que mejor ha encarnado al arquetipo de detective-policía-machote que ha existido nunca, el señor Humphrey Bogart. Sin olvidarnos de la imprescindible femme fatale de turno, esta vez encarnada por Mary Astor, quien enreda a Bogart en una historia llena de mentiras, asesinatos y problemas varios alrededor de una estatua templaria de un halcón.

Si ya lo dijo Trueba: Billy Wilder es dios. Y si encima se junta con el demoniaco escritor, Raymond Chandler, pues sale una obra maestra sobre femmes fatales, manipuladoras y diabólicas. En esta caso nuestra heroína malvada es Barbara Stenwyck quien convence al inocente agente de seguros que interpreta Fred MacMurray para que mate a su marido. Sólo por ver a Stenwyck en su mejor papel, merece la pena.

Salvo que seas un millenial despistado, no creo que no sepas quién es el detective Phillip Marlowe.  Quizá el personaje creado por Raymond Chandler más famoso, y en el que ya sólo podemos ver el rostro de Bogart, hasta leyendo las novelas. La réplica a Bogart la da Laurent Bacall, quizá una mejores actrices de todos los tiempos, y si me lo permiten, la más bella. A mi me da la impresión que mister Howard Hawks pensaba como yo, y junto a estos dos máquinas de la interpretación nos ofrece una película irrepetible donde la trama de investigación es lo de menos. Imperdible.

El cine negro francés

Sí amigos, yo hablando de cine francés. Tenía que pasar. Durante algunos años nuestros amigos de Hollywood se olvidaron un poquito del cine negro (no así la literatura), y el género que se puso de moda entre el gran público fue el de la acción. Marlowe y sus cigarrillos dejaban paso a James Bond y su Martini agitado (y no revuelto).
La crisis de buena parte de los grandes estudios que comenzaron en los años 50, dio lugar a la reinvención creativa, y la llegada de lo que se ha llamado Nueva Ola del cine americano, con películas como Bonnie y Clyde (Arthur Penn 1967) o el nacimiento del spaghetti western con el amigo Clint Eastwood a la cabeza, antes de que le diera por apoyar a Trump.
Mientras, muchos asistían estupefactos a un nuevo mundo donde no sólo los americanos hacían cine, se ponían de moda las películas europeas de arte y ensayo, nacía la Nouvelle Vague francesa, y empezábamos a oír hablar del cine oriental.
Y cuando ya pensábamos que el cine negro había muerto, llega una nueva hornada de realizadores franceses que nunca dejaron de leer, y nos regalan todas estas obras maestras basadas en grandes novelas, con las que en realidad crecimos los que ahora somos unos cuarentones.

Con vuestro permiso, aquí me voy saltar un poco el guion, exactamente como esta misma película, que no tiene guion, y que en realidad está basada en una idea de François Truffaut después de leer una artículo en un periódico. En fin, que si estos de la Nouvelle Vague francesa podían hacer lo que les daba la gana, yo también.
Pero no os perdáis esta película protagonizada por el inolvidable Jean-Paul Belmondo, donde podemos disfrutar de todos los cánones del cine negro, pero en la ciudad de Paris. Un delincuente enamorado y una bella mujer obligada a hacer lo imperdonable para librarse de ese amor tóxico. ¿Se puede pedir más?, bueno, un guion, pero eso ya es una guerra pérdida con mis amigos cineastas afrancesados.

El nuevo cine negro americano

Ahora es cuando muchos críticos y puristas del film noir pedís mi fusilación. Sea. Y es que yo soy de las que piensan que acotar cualquier género cinematográfico dentro de unos límites claramente establecidos, es la muerte de la creatividad.
En todo caso, estas discusiones intelectuales siempre me han aburrido horrores, y son los propios cineastas los que demuestran que el género negro no nace y muere, sino que se transforma continuamente, como la misma literatura, fusionándose con otros géneros más fáciles de definir, como el thriller, el misterio e incluso ¡(sorpresa!) la ciencia ficción.
Y así nace lo que ya muchos denominan como el postnoir o retronoir, y que comienza con esa maravilla que es Chinatown (Roman Polanski 1974), protagonizada por Jack Nicholson, Faye Dunaway y John Huston. Casi nada.

La última apuesta española por el cine negro

Soy consciente de que se quedan fuera de la lista muchas películas maravillosas y recientes de nuestro cine negro (Urbizu, perdóname), pero el objetivo de este artículo es hablar de cine basado en novelas. Y, salvo error mío, sorprende comprobar que han tenido que pasar casi 20 años para que un director español consiga adaptar una novela negra con éxito. Y me consta que se ha intentado, pero levantar una producción en este país es un milagro. Por eso que Elio Quiroga haya conseguido producir y dirigir La Estrategia del Pequinés es todo un acontecimiento.

Como ya os contaba al inicio de este artículo, está basada en la novela del mismo nombre de Alexis Ravelo, y que le valió el premio Hammett de la Semana Negra de Gijón, considerado el más importante de habla española en su género. La película canaria, como la novela, nos muestra el lado oscuro de unas islas aparentemente pacíficas y pequeñas, y en las que nunca pasa nada hasta que pasa, claro.
Pero no voy a hablaros más de La estrategia del pequinés, ya lo han hecho mis compañeras en estas mismas páginas, aunque si me lo permitís, me gustaría invitaros a ir al cine el próximo 31 de mayo, y disfrutar de sus protagonistas, Kirá Miró y Unax Ugalde, que están que se salen.
Una última confesión: yo de mayor quiero ser una femme fatal, y acabar muerta a tiros tras mi última traición. Qué final más bonito, y tan poco probable. En el fondo me parezco más a Bogart.