Uno de
los actos centrales de Tenerife Noir se he celebrado el jueves, 23 de marzo, en
Ámbito Cultural de EL Corte Inglés; la Mesa Redonda: Novela negra, Ciencia Ficción y otros géneros, sus límites: Con
la participación de los autores de Akasha, Javier Hernández Velázquez y El taxista asesino, Miguel Ángel de Rus y la moderación de Javier Velasco Oliaga, director de Todoliteratura.
Ante un nutrido grupo de asistentes al acto, Javier Velasco Oliaga comenzó por
delimitar la realidad de la novela negra española actual y de la narrativa de
género, especialmente la ciencia ficción, con una meditación sobre su
originalidad, sobre el gran número de nuevo escritores negros y criminales que
han surgido en España, y cómo el thriller se ha impuesto por su rapidez en la
sucesión de hechos y planteó a Miguel Ángel de Rus la primera pregunta de la
noche, sobre si la novela de género debe ceñirse a unos cánones o no.
Para el escritor y editor de M.A.R. Editor Miguel Ángel de Rus: “Yo, tanto como
escritor, como editor, busco que se rompan los límites del género, porque la
novela negra se puede mezclar con el terror, la crítica social, la sátira, el
erotismo, y de cada fusión de elementos nace algo más rico. No debes
encasillarte como escritor de novela negra o de género, debes ser escritor; un
escritor que es capaz de afrontar los diversos géneros. Vimos en el S.XIX
grandes escritores que unieron la narrativa negra detectivesca con el terror,
hubo un gran desarrollo en el Pulp, y de hecho en las novelas negras de Boris
Vian encuentras violencia, erotismo y todo ello
al servicio de la crítica de la racista sociedad norteamericana de la época”.
Javier Velasco Oliaga puso como ejemplo de esa fusión la
novela “Akasha”, de Javier Hernández Velázquez, presentándola como un scifi
noir con evidentes toques Pulp. El autor afirmó “ En mi obra todo empezó con la búsqueda de la verdad durante la
pandemia, encerrado en casa busqué información sobre los archivos akáshicos,
leí mucho, y llegas a la conclusión de que lo más importante es el alma. El
valor del alma es el centro de esta novela. Es una obra entre futurista y
negra, que transcurre dentro de un siglo, y que nos hace replantearnos si lo
que estamos viviendo lo pudimos vivir en el pasado y podrá repetirse en el
futuro, si al mismo tiempo que vivo esta vida puedo estar viviendo otras vidas.
Y de esas elucubraciones sale una novele que ganó el Premio Villiers de
M.A.R.Editor, ahora es finalista del Celsius, y descubres que tus dudas son
compartidas por más gente”
El director de Todoliteratura quiso
saber si el escritor de género está más influido por sus lecturas o por la
realidad, llegándose a la conclusión de que es la realidad la que nutre al
escritor y son las lecturas las que le permiten dar forma a esas ideas gracias
a los conocimientos recibidos de otros libros. De Rus puso como ejemplo la vida
de Balzac, Dumas o Villiers “qué prácticamente vivían para escribir, en la
pobreza, y que del material cercano que les ofrecía la vida sacaron las
semillas de obras literarias que a veces son de una desbordante imaginación”.
Se meditó sobre los hechos reales que escapan a nuestro
conocimiento, casos con hijos separados de los padres al nacer y que décadas después
surgió en ellos las mismas cualidad artística que tenían los padres, o cómo
mellizos separados al nacer acabaron casándose con mujeres que resultaron ser
casi idénticas. Hernández Velázquez aseguró que “esas cosas que escapan a
nuestra comprensión tienen una base racional. Y es lo que intento que se
refleje en mi novela”.
Para terminar, en el turno de preguntas del público se
preguntó qué claves deben tener las novelas que se salen de lo habitual, a lo
que De Rus afirmó: “verosimilitud, el narrador debe tener una voz propia y una
perspectiva propia. Con esos tres elementos puedes escribir cualquier obra”.
Javier Velasco Oliaga acabó agradeciendo el papel de
Tenefife Noir para difundir la novela negra en el Ámbito Atlántico y
reflexionando sobre el gran auge de festivales literarios especializados que
demuestran que hay un gran interés en la sociedad por salir de lo conocido y
descubrir nuevos autores, nuevas formas narrativas, nuevas ideas, “Algo que se
ve en webs literarias como Todoliteratura, que cada
día amplían el número de lectores porque hay gente que necesita ir más allá”.