15 marzo, 2017

Entrevista a la escritora Ángela Martín del Burgo, autora de “El mundo entero pasa por Marsella”

“...El tiempo a veces parece una engañifa, y la gente, los recuerdos, los lugares y las cosas vuelven una y otra vez a nuestra memoria. También el sueño se encarga de demostrar lo extraño que es todo”. Este párrafo, extraído de “El mundo entero pasa por Marsella”, la última novela de Ángela Martín del Burgo, resume las claves de la obra de esta escritora atípica y única dentro del género negro: la profundidad en las reflexiones de sus protagonistas arrastrados en el tiempo por los azarosos giros del destino.

Hemos tenido la oportunidad de charlar con Ángela, quien de primera mano nos habla sobre novela negra, literatura, soledad y todo lo que encierra el alma de una escritora. 

En sus obras se percibe un toque intelectual, culto, que rompe con el estilo al que estamos acostumbrados dentro de la novela negra.
Quizás, sí, quizás tengan razón. En cualquier caso, tanto con mi obra como con mi opinión, si me la piden, me gustaría que el género negro no estuviese tan encasillado en una literatura de puro entretenimiento y consumo, sin mayor envergadura, sino que, por el contrario, cumpliese con la función de cualquier obra de arte, que no es otra que analizar la realidad social, dado que cualquier realidad es falsa, y ello gracias al estilo, un estilo literario, en este caso. El género negro tiene, por lo demás, suficientes recursos para poder cumplir satisfactoriamente con todo ello. Tenemos que recordar que escritores tan grandes como Pessoa o Borges fueron amantes de la novela policíaca y escribieron relatos de tal género.

¿Cuáles diría que son sus preocupaciones temáticas?
El amor, esto es, la relación con los otros, la muerte, la justicia social y la búsqueda de verdad. Son temas que configuran mi corazón y mi razón, y que me hacen sufrir de una manera no solamente moral, sino también física.
  
Otra de las características de sus novelas es el tratamiento de la violencia, sin recrearse en ella.
En El mundo entero pasa por Marsella hay demasiada violencia, en mi opinión. Quizás deba recrearme todavía menos.

¿Piensa en el lector cuando escribe o no se deja influenciar por el público futuro?
Es curiosa la tarea del escritor, en soledad, siempre en soledad, y, sin embargo, no deja de estar presente el tú al que se dirige. Otra cosa distinta es el público como está configurado por la realidad en cada momento histórico. Se dice que la televisión es así, tan tremendamente vulgar, porque es lo que el público demanda, no será más bien que ellos están creando con esa telebasura un público determinado. Recordemos que en el siglo XVIII los ilustrados regulaban los espectáculos públicos. Así surge el teatro de Moratín, por ejemplo. ¡Qué lejos!

Sus personajes, tanto en Asesinato en la Gran Vía, como en El mundo entero pasa por Marsella son empujados por las circunstancias para actuar. Casi se podría decir que son víctimas.
Víctima de la propia violencia que causan, como se lee en El mundo entero pasa por Marsella. André Dreujou se deja arrastrar por las circunstancias. No sabe que él es como cada cual dueño de su destino. Como la novela está escrita en tercera persona, hay una disonancia entre la voz del narrador y la voz del personaje, y el lector debe saber leerlo. También le ocurre algo por el estilo al asesino de Asesinato en la Gran Vía. En cambio, la causa del victimismo de Raimundo, de serlo, además de la época en la que le ha tocado vivir - ya están las circunstancias -, no sería otro que el de su condición mortal y el de su libertad de actuación consiguiente.

¿En qué o en quién se inspira a la hora de crearlos?
En mi mundo interior y en las circunstancias sociales. En lo que tenemos todos de pueblo, como diría Agustín García Calvo, y en las circunstancias que no nos dejan serlo. Pessoa explicaba muy bien la creación de personajes con su teoría del poeta dramático.
                Voy a reproducir un fragmento de mi obra narrativo - ensayística La muerte de Mario de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta. Aquí podemos leer:
                “De cada sueño mío han surgido  personalidades, encarnadas en personajes, que lo han soñado; estos, que no son yo, se han encargado de dar vida a mis sueños. Personalidades distintas a la mía, que no tengo ninguna. Yo soy tan solo el escenario por el que pasan los actores, los personajes que sueñan mis sueños”.
 
¿Cómo le surge la idea para crear una de sus novelas?
Algo tiene que arrastrarme un personaje, una ciudad, una idea... y yo ir en pos. Y tiene que tener la amplitud y hondura necesaria para que yo decida embarcarme en ese nuevo proyecto. Tenga en cuenta que en cada una de mis novelas puedo estar trabajando dos o tres años.

¿Tiene alguna manía, costumbre o preferencia a la hora de ponerse a escribir?
Por las mañanas, tras el aseo diario y el desayuno. Es el momento mejor. No entiendo a los escritores que escriben por las noches. Quizás haya que contar también con el ritmo biológico de cada uno.

¿Cómo ve el panorama del género en nuestro país?
Los escritores, como otros autores, se dejan arrastrar por el éxito y las consignas del poder y de la realidad. Y si quieren dinero, es esto lo que tienen que hacer. Pero eso no es en la mayor parte de las ocasiones literatura.

¿Cuál sido la última novela negra que ha leído?
Los viejos papeles de David García Panadero, de la que subrayo la autenticidad, la honestidad y el buen oficio. En la trama hay una vuelta de tuerca muy bien orquestada.
Y estoy deseando leer la novela de Carlos Augusto Casas Ya no quedan junglas adonde regresar.




Ángela Martín del Burgo

(Moron de la Frontera (Sevilla).
Novelista y poeta, es tambien doctora en Filologia y profesora de Lengua espanola y literatura.

Ha publicado las novelas El mundo entero pasa por Marsella (2015), Asesinato en la Gran Via (2012), Ningun camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2000); asi como el libro de relatos La muerte de Mario de Sa-Carneiro o La soledad y el poeta (2007).

Los poemarios: Enigma y misterio de Italia, y otros poemas (2016), Poemas de viaje (2011), Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda, 1996), La mirada asombrada y Un sueno breve.

Ha participado en antologias como: Antologia de poetas contemporaneas. Enesima Hoja (2012); Atlas poetico. Viajeras del siglo XXI (2013); Me gusta la Navidad (2016); Mujeres y cafe (1995); en Homenajes publicados por el Ateneo de Sevilla (2008 y 2009); y en los VII, IX y X Cuadernos de profesores poetas (2011, 2013 y 2014).

Traducida al italiano en la antologia bilingue Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema, Bologna. Piazza Maggiore, ha recibido el Diploma Autore dellfAnno 2008. Y en las antologias de poesia contemporanea Poesia e cultura y Parola e vita (Italia, 2010). Premio Literario Internacional Omaggio a Pablo Neruda & Salvatore Quasimodo.
Ha colaborado en la revista literaria Cuaderno Sie7e con articulos como los siguientes: "Dos momentos de la novela policiaca: Laura y Asesinos sin rostros. (De la novela psicologica a un nuevo asesino anonimo y colectivo)". "Bajo el signo de la revuelta: las novelas de Simenon. El sentido de la literatura", "El dolor en la literatura"; en Isidora (Revista de Estudios Galdosianos); y en el XII Congreso de Novela y Cine Negro en Salamanca (2016) con "La Mancha, el Quijote, el sexo y la muerte en la novela de Francisco Garcia Pavon Voces en Ruidera".





El mundo entero pasa por Marsella
Autora: Ángela Martín del Burgo
http://www.cuadernosdelaberinto.com/EstrellaNegra/elmundoenteropasapormarsella.html
Colección ESTRELLA NEGRA, Nº 10
316 páginas • I.S.B.N: 978-84-944036-2-0 • 15€


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